La Paloma de Ravensbrück – Carme Martí

Campo de Concentración

En ocasiones, la literatura no necesita recurrir a la imaginación para recrear vivencias  increíbles. Es el caso de esta novela, que sigue  la vida de la española Neus Catalá, testigo de una de las partes más dolorosas del siglo 20. El relato está escrito en primera persona, como una autobiografía en la que la protagonista va dejando fluir a sus recuerdos: Una infancia dura pero feliz en la zona del Priorat y que estaría marcada por la muerte de sus hermanas. Luego la conmoción que despertaría el inicio de la Guerra Civil entre el campesinado y su viaje a Barcelona para adherirse a la causa republicana. 

Tras la guerra debió exiliarse en Francia, pero no se marchó sola sino junto a 180 huérfanos que tenía a su cargo. Esta fue quizás, la primera de muchas hazañas heroicas en las que puso en riesgo su vida. Al estallar la segunda guerra mundial, tanto Neus como su marido, Albert Roger, se unirían a la resistencia francesa:

 “Pasaban los días y yo continuaba cargando de aquí para allá una cesta con las patatas, el fardo de tabaco, las zanahorias, los dos puerros y los mensajes (…)

Albert y yo no habíamos parado en diez meses. Hacía demasiado tiempo que la gente me venía ir y venir por ahí, y que venían Maquis a casa.  Los amigos nos advertían. Corríamos peligro”.

A pesar de haber sido avisados, ambos cayeron prisioneros de los nazis y fueron llevados a un campo de concentración. La llegada allí es retratada con una economía que no mitiga la intensidad del momento, casi un descenso a los infiernos:

“La entrada al campo de exterminio de Ravensbrück la veo como una bajada muy oscura, una oscuridad iluminada por los potentísimos reflectores de las torres de  vigilancia. Un hedor intenso y terrible me ahoga, me acelera el corazón y respiro con dificultad. Una inmensa bandada de cuervos hace nuestra llegada más siniestra aún. La escena es espectral.

A cada veinte pasos se desploma una mujer

Ando encorvada como una vieja. El suelo es negro y brillante, me da la impresión que está sembrado de destellos de luz. Me cuesta adivinar que los puntos de luz son el reflejo del hielo iluminado. Levanto la cabeza, lo quiero ver todo bien.

El cielo es de plomo.”

Su encarcelamiento no detuvo su lucha, dentro de Ravensbrück formó parte un comando secreto misión era fabricar armamento defectuoso.  Sobrevivió el final de la guerra y ya desde la Francia libre continuó con su activismo político contra el franquismo. El siglo 21 la encontró como un ícono de las libertades civiles. Neus fallecía el 13 de abril del 2019, su vida de novela se cerraba en Guiamets, el mismo pueblo donde nació hace 103 años. En la actualidad, una calle en Paris lleva su nombre.

“La Paloma de Ravensbruck” refleja los altibajos de una vida épica, esperanzadora por momentos, sombría por otros, pero que nunca pierde el ritmo narrativo y que no dejará a ningún lector indiferente.

Reseña publicada en el semanario «7 Dies».

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